Ortodoncia Infantil

La ortodoncia dirigida a niños incluye una serie de tratamientos destinados a mejorar el desarrollo dental y esquelético de niños con edades que oscilan entre los seis y los 13 años, aproximadamente. Durante esta fase de la vida, los niños todavía tienen una mezcla de dientes temporales (dientes de leche) y permanentes en su boca. Uno de los principales objetivos de la ortodoncia infantil es abordar y corregir problemas de maloclusión dental y esquelética antes de que los dientes permanentes erupcionen por completo.

Tratamientos de ortodoncia infantil

Para lograr resultados saludables, funcionales y estéticos a largo plazo, los tratamientos de ortodoncia infantil suelen dividirse en dos fases.

Primera Fase

La primera fase se lleva a cabo entre los seis y los 12 años, dependiendo del momento de mayor crecimiento de cada niño y la naturaleza de su maloclusión. Durante este período, los niños aún tienen su dentadura primaria o una mezcla de dientes temporales y permanentes. El propósito de los tratamientos es abordar las diferencias en el desarrollo de los maxilares, corregir hábitos orales perjudiciales (como la interposición labial) y crear suficiente espacio para que los dientes permanentes erupcionen de manera adecuada.

Los aparatos utilizados en niños de 6 a 12 años pueden ser dispositivos fijos o removibles. Los dispositivos más comunes incluyen los expansores de paladar, los dispositivos de avance mandibular y las máscaras faciales.

Expansores de Paladar: El expansor de paladar es un dispositivo diseñado para ensanchar el paladar en niños que presentan un maxilar superior subdesarrollado, lo que a menudo resulta en un paladar estrecho o en forma de bóveda. Este dispositivo es fijo y se coloca en el paladar, generalmente utilizado durante un período de alrededor de cuatro a seis meses.

Dispositivos de Avance Mandibular: Estos dispositivos están diseñados para avanzar la mandíbula en niños con un crecimiento insuficiente de esta estructura. Los dispositivos pueden ser fijos o removibles según las necesidades.

Máscaras Faciales: La máscara facial es un dispositivo que se utiliza para avanzar el maxilar superior en niños que experimentan un crecimiento excesivo de la mandíbula. Este dispositivo es removible y se coloca externamente, apoyándose en la barbilla y la frente del niño. Debe usarse alrededor de 14 horas al día, generalmente mientras el paciente está en casa, durante un período de aproximadamente ocho meses.

Segunda Fase

La segunda fase ocurre generalmente entre los 11 y 13 años, cuando ya ha concluido el período de mayor crecimiento. Durante esta fase de la vida, los niños pueden tener una mezcla de dientes definitivos y temporales o incluso solo dientes permanentes. Dado que el crecimiento de los maxilares ya ha finalizado, no es posible influir en su desarrollo en esta etapa.

Por lo general, el propósito de los tratamientos de ortodoncia para niños de estas edades es corregir la alineación dental. Los dispositivos utilizados en esta etapa pueden incluir brackets convencionales de metal, brackets estéticos o alineadores transparentes.

Brackets de metal: En la actualidad, los brackets metálicos continúan siendo los más comunes debido a su eficacia, durabilidad y coste asequible. Son la opción más económica, aunque su desventaja radica en su visibilidad, lo que los hace menos estéticos.

Brackets estéticos: Se encuentran disponibles diversos tipos de brackets estéticos, como los fabricados en plástico, resina, cerámica y zafiro. Todos ellos se caracterizan por ser transparentes o de color blanco, lo que los hace prácticamente imperceptibles. Sin embargo, es importante destacar que los brackets de cerámica y zafiro ofrecen una calidad superior, ya que no se tiñen con el tiempo ni se manchan con alimentos o bebidas de colores.

Alineadores transparentes: Este método representa la opción más estética para niños de 11 a 13 años, ya que consta de férulas transparentes muy discretas y removibles. Los alineadores también destacan por su comodidad, ya que carecen de componentes metálicos que puedan causar molestias o lesiones en la boca.

Proceso de Ortodoncia Infantil: Etapas Clave

Aunque los pasos pueden variar según la maloclusión y la edad del niño, los tratamientos de ortodoncia infantil generalmente siguen un proceso similar. Antes de la colocación de un dispositivo de ortodoncia infantil, el primer paso es llevar a cabo una evaluación exhaustiva del niño. Esta evaluación comprende una revisión bucodental, la obtención de radiografías (panorámicas y cefalométricas) y fotografías (tanto intraorales como extraorales), así como la creación de modelos de estudio. Una vez completada la evaluación, el ortodoncista diseña un plan de tratamiento. Posteriormente, tras explicar el tratamiento, se toman las medidas necesarias, ya sean analógicas o digitales, para fabricar el dispositivo. La siguiente etapa consiste en la colocación del dispositivo en el niño. Durante esta misma cita, el profesional proporciona al paciente y a los padres las instrucciones detalladas para el uso del aparato. Es crucial seguir estas indicaciones durante el tratamiento de ortodoncia infantil, abarcando aspectos relacionados con la dieta, la higiene y la duración del uso. 

Luego el ortodoncista planifica revisiones regulares, cuya asistencia puntual a todas estas citas y la observancia de las directrices proporcionadas por el ortodoncista son esenciales para que el dispositivo cumpla su función. Estas revisiones permiten monitorear el progreso del tratamiento y realizar ajustes en el dispositivo según sea necesario. 

Una vez que el dispositivo ha logrado sus objetivos planificados, se procede a su retirada. En ese momento, el ortodoncista evaluará si es necesario colocar retenedores al niño para prevenir desplazamientos dentales o de los huesos que puedan poner en peligro la estabilidad y el éxito del tratamiento.

Indicadores que sugieren el requerimiento de Ortodoncia en Niños

Las principales señales que pueden alertar a los padres sobre la necesidad de un tratamiento de ortodoncia para sus hijos son las siguientes:

    • Pérdida temprana de dientes temporales debido a caries o traumatismos.
    • Retraso en la pérdida de dientes temporales
    • Dificultades para masticar o morder de manera normal.
    • Respiración por la boca en lugar de por la nariz.
    • Hábitos de succión del pulgar o uso prolongado del chupete después de los tres años.
    • Dientes apretados y superpuestos.
    • Espacios entre los dientes (diastemas).
    • Proyección excesiva de los dientes frontales superiores o inferiores.
    • Cobertura de más de un tercio de los dientes inferiores por los dientes superiores al cerrar la boca.
    • Desgaste excesivo en ciertos dientes.
    • Molestias, desplazamiento o ruidos en la mandíbula.
    • Alteraciones en la pronunciación de ciertos sonidos.

Es importante destacar que para determinar de manera precisa si un niño requiere un tratamiento de ortodoncia infantil, es esencial consultar a un ortodoncista. Por lo tanto, se recomienda que la primera evaluación con un ortodoncista se realice a los seis años de edad. 

Ventajas de la Ortodoncia en Niños

    • Orientación y corrección del desarrollo de los dientes y los huesos maxilares.
    • Prevención de maloclusiones más complejas o graves en la adolescencia y la edad adulta.
    • Logro de resultados más efectivos.
    • Prevención de problemas funcionales relacionados con el habla, la masticación y la respiración.
    • Facilitación de tratamientos con un costo más asequible.

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